Un cierre por ordenanza que quedó en el olvido
San Carlos de Bariloche atraviesa una crisis ambiental y sanitaria que no es producto del azar, sino del incumplimiento de la normativa vigente. La Ordenanza 3349-CM-22, aprobada en diciembre de 2022, es tajante: el Centro de Residuos Urbanos Municipales (CRUM) tenía como fecha límite de cierre definitivo el 4 de diciembre de 2023.
A pesar de que el plazo legal expiró hace más de un año, el vertedero no solo sigue operativo, sino que ha retrocedido en su gestión, funcionando nuevamente como un basural a cielo abierto.
¿Por qué ya debería estar en proceso de cierre?
Existen tres pilares fundamentales que dictaron el fin del actual vertedero:
- Vencimiento de plazos legales: La ordenanza adhiere a la Ley Provincial 5491, la cual establece que todos los municipios rionegrinos debían erradicar sus basurales a cielo abierto antes de diciembre de 2023. Bariloche fijó esa misma fecha para el cese de disposición final en el CRUM.
- Incompatibilidad Urbana: El crecimiento de la ciudad rodeó el predio. Barrios como Nahuel Hue, Malvinas, 645 Viviendas y el Pilar conviven con el humo tóxico de incendios recurrentes y olores nauseabundos. La Ley Nacional 25.916 prohíbe sitios de disposición final en inmediaciones de áreas urbanas; una ley que Bariloche ignora hace dos décadas.
- Colapso del sistema: El plan de 2015, que incluía una planta de clasificación y relleno sanitario, fracasó por falta de mantenimiento. Hoy, la basura se vierte sin tratamiento, compactación ni tapado, lo que representa un peligro inminente para las napas y la salud pública.
Lo que se acordó (y se está ignorando)
La normativa sancionada no solo pedía el cierre, sino que trazaba una hoja de ruta clara que el Departamento Ejecutivo ha omitido:
- Búsqueda de nuevo sitio: El Ejecutivo debía presentar en 2023 informes sobre alternativas para un nuevo vertedero (regional o local).
- Saneamiento del predio: El CRUM actual debía pasar a ser un centro de recupero y reciclaje, dejando de recibir basura para entierro, y comenzando la remediación del suelo contaminado.
- Financiamiento: Se encomendó la gestión de fondos nacionales o internacionales para la transición, gestiones que no han mostrado resultados concretos que detengan el vertido en el sitio actual.