Breve historia del vertedero
La historia del vertedero de San Carlos de Bariloche no tiene una fecha de inicio lineal, sino que se ha consolidado como problemática a lo largo de las últimas décadas, pasando de ser un simple lugar de depósito a uno de los basurales más contaminantes del mundo.
A continuación, se resume su evolución histórica según:
Situación Previa y Ubicación: Originalmente, el vertedero se ubicó en la zona alta de la ciudad. En sus comienzos, su ubicación geográfica no representaba un riesgo social, ya que no estaba rodeado de asentamientos humanos.
- Punto de Inflexión (2001): El año 2001 marca el inicio del vertedero como un conflicto socioambiental crítico. A raíz de la crisis económica, el lugar donde ya se depositaban residuos vinculó por primera vez la degradación ambiental con la pobreza extrema. El problema cobró visibilidad pública al detectarse una gran cantidad de niños buscando alimento y ropa entre la basura.
- Intervención Estatal Inicial: En 2001, el Estado comenzó a trabajar en el predio con el objetivo primordial de retirar a los menores de edad y empezar a organizar a las familias que subsistían de los residuos.
- Formalización de los Recicladores (2003): En 2003 se dio un paso institucional clave con la firma de un convenio entre el municipio y los trabajadores, lo que permitió el nacimiento formal de la Asociación de Recicladores de Bariloche (ARB), autorizándolos como los únicos responsables de la recuperación de materiales.
- Crecimiento y Conflicto Territorial: Con el tiempo, el crecimiento demográfico y la dificultad de acceso a la tierra provocaron que el vertedero quedara rodeado por cinco barrios (como el Pilar I y el 2 de Abril), transformándose en un peligro directo para la salud de sus habitantes.
- Intentos de Modernización (2010-2013): Entre estos años se intentó pasar de un basural a cielo abierto a un relleno sanitario controlado.
- En 2010 se aprobó el plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) y un plan de clausura del vertedero.
- Hacia 2013, con financiamiento del BID, se construyó una planta de clasificación y se intentó ejecutar la conversión técnica del sitio, aunque estas soluciones han sido parciales e insuficientes hasta la fecha.
- La resolución del Concejo Municipal para el cierre del vertedero se materializó a través de la Ordenanza Nº 3349-CM-22, sancionada el 1 de diciembre de 2022.
Los puntos clave de esta normativa son:
- Cierre Definitivo: La ordenanza dispuso el cierre definitivo del Centro de Residuos Urbanos Municipal (CRUM) como sitio de disposición final de Residuos Sólidos Urbanos.
- Fecha Límite: Se estableció como plazo máximo para el cierre y traslado el 4 de diciembre de 2023.
En resumen, la historia del vertedero es la transición de un sitio de disposición alejado a un foco de crisis social y ambiental que, para 2014, ya era catalogado internacionalmente como uno de los sitios más contaminantes del planeta.